martes, 17 de mayo de 2011


Rhubarbidoo ♥
y no importa cuanto avances, el pánico por crecer te consume de la misma manera.

lunes, 16 de mayo de 2011

¿Y a quién le importa la verdad? desde el momento que la verdad comienza a ser personal ya no puedes hacer nada por la legítima verdad, nunca se podrá saber todo y lo que es peor, la verdad llega a ser producto de pura fe y te haces creyente de eso, toda tu vida eres un creyente de lo que creas como "verdad" y nadie puede decirte que estás equivocado, ni tampoco que tienes razón, pero aún así hacen lo posible para desmerecer tu verdad, ¿cómo se puede construir una "verdad" a base de mentiras? no es que yo sea un mentiroso, ni que tenga el defecto en creer en todas las mentiras que me dicen pero, lo que sí puedo hacer, tal vez para, disculparme ante mis creencias, es contar la verdad que me ha corroído durante años, cuando pequeño, sí era una gran persona, sabía un poco de todo y contemplaba mi verdad absoluta, sobre lo que me rebatían de ella, tenía el fundamento completo para demostrar el porque creía ciertas cosas, a medida que el tiempo fue pasando, me dí cuenta que cualquier fundamento podía llegar a negarse, cualquier tema, con el mismo fundamento, podía a ser completamente distinto, el punto de vista que se le puede otorgar a cualquier conocimiento en realidad es un camino sinuoso a perder la fe que tanto te gustaba.

Después simplemente, dejó de importarme todo, siempre creí que me gustaba la literatura, pero empecé a tener cada vez más libros y en complemento, a leer más, pero con menor frecuencia, con mayor dificultad, me costaba entender, me cuestionaba todo y al final no sacaba nada.

También creí que me gustaba la música,  la cuál nunca me fue sublime la única que me ofrecía todo lo que requería para mi armonía interior y exterior, y no supe responder, siempre sentí que la música sería como el amor de mi vida, una persona con todo lo que requería, como la música y yo no tendría lo suficiente o no estaría preparado para ese momento, desde entonces empecé a crear esas predisposiciones negativas.

Me gustaba también, la idea de que, todos eramos perfectos y teníamos la fórmula de la perfección tal vez con variedades de dosis en algunos elementos, pero con fórmulas todas completamente equivalentes y que la única manera de agradecerle a quien nos dio eso, a quien nos haya creado, era ser feliz día a día, agradecer con la felicidad diaria el cómo y cuándo habíamos sido creados.

Creí también, que me gustaba aprender aunque realmente lo disfruto, cada vez me cuesta más, cada vez me siento más y más limitado, y ya no aprendo nada, estoy estancado el conocimiento es un arma de doble filo, que deja de ser algo constructivo. En realidad, podría hacer una amplia lista con todo lo que me gusta, y no encuentro nada de eso en mí.

viernes, 6 de mayo de 2011

Felicidad anunciada.

martes, 3 de mayo de 2011

tus ojos brillan entre mis dientes.

lunes, 2 de mayo de 2011

.George Gurdjieff

«Gurdjíeff mostró que la evolución del hombre [...] es el resultado del crecimiento [y desarrollo] interior individual; que tal apertura interior es la meta de todas las religiones, de todos los caminos, [...] pero que requiere un conocimiento directo y preciso, [...] pero que sólo se puede adquirir con la ayuda de algún guía con experiencia y a través de un prolongado estudio de sí y del trabajo sobre sí mismo».

domingo, 1 de mayo de 2011

y si tan sólo somos una broma de mal gusto de la naturaleza?

viernes, 25 de marzo de 2011

El Poeta come-leones en la guarida de piedra



El siguiente texto escrito en Hanyu Pinyin. La ortografía Hanyu recomienda escribir con números arábigos, así el número shí debería ser escrito como 10. Para preservar la homofonía en este caso, el número 10 ha sido deletreado en pinyin.
Texto en Hanyu Pinyin:
« Shī Shì shí shī shǐ »
Shíshì shīshì Shī Shì, shì shī, shì shí shí shī.
Shì shíshí shì shì shì shī.
Shí shí, shì shí shī shì shì.
Shì shí, shì Shī Shì shì shì.
Shì shì shì shí shī, shì shǐ shì, shǐ shì shí shī shìshì.
Shì shí shì shí shī shī, shì shíshì.
Shíshì shī, Shì shǐ shì shì shíshì.
Shíshì shì, Shì shǐ shì shí shì shí shī.
Shí shí, shǐ shí shì shí shī, shí shí shí shī shī.
Shì shì shì shì.
Texto en caracteres chinos:
《施氏食獅史》
石室詩士施氏, 嗜獅, 誓食十獅。
氏時時適市視獅。
十時, 適十獅適市。
是時, 適施氏適市。
氏視是十獅, 恃矢勢, 使是十獅逝世。
氏拾是十獅屍, 適石室。
石室濕, 氏使侍拭石室。
石室拭, 氏始試食是十獅。
食時, 始識是十獅, 實十石獅屍。
試釋是事。
Significado en español:
En una guarida de piedra estaba el poeta Shi, al que le encantaba comer leones, y decidió comerse diez.
Solía ir al mercado a buscar leones.
Un día a las diez en punto, diez leones acababan de llegar al mercado.
En aquel momento, Shi también acababa de llegar al mercado.
Viendo esos diez leones, los mató con flechas.
Trajo los cadáveres de los diez leones a la guarida de piedra.
La guarida de piedra estaba húmeda. Pidió a sus siervos que la limpiaran.
Después de que la guarida de piedra fuese limpiada, intentó comerse esos diez leones.
Cuando los comió, se dio cuenta de que esos diez leones eran en realidad diez cadáveres de leones de piedra.
Intenta explicar esto.
 
 
http://es.wikipedia.org/wiki/El_Poeta_come-leones_en_la_guarida_de_piedra


Michel Houellebecq


"Los hombres que envejecen solos son mucho menos dignos de compasión que las mujeres en la misma situación. Ellos beben vino malo, se quedan dormidos, les apesta el aliento; se despiertan y empiezan otra vez; y se mueren bastante deprisa. Las mujeres toman calmantes, hacen yoga, van a ver a un psicólogo; viven muchos años y sufren mucho. Tienen el cuerpo débil y estropeado; lo saben y sufren mucho. Pero siguen adelante, porque no logran renunciar a ser amadas"
 

Christina Georgina Rossetti

When I am dead, my dearest,
Sing no sad songs for me;
Plant thou no roses at my head,
Nor shady cypress tree:
Be the green grass above me
With showers and dewdrops wet;
And if thou wilt, remember,
And if thou wilt, forget.
 
 
I shall not see the shadows,
I shall not feel the rain;
I shall not hear the nightingale
Sing on, as if in pain:
And dreaming through the twilight
That doth not rise nor set,
Haply I may remember,
And haply may forget. 

jueves, 24 de marzo de 2011

Blame the Device



La iniciación, la gran obra, lo que me constituye es lo faltable al sin número de cosas que puedo lograr.
sólo comienzos forman parte de mi ser, pero al parecer la mayor parte de mis sentidos sólo indica el final,
estoy construido de puros finales, anteponerme a lo que vendrá es mi mayor defecto. soy como una conclusión sin fundamento, al parecer.

miércoles, 2 de marzo de 2011



Esa fé ciega que he de tenerla a la gente, no para de reñir pensamientos despectivos acerca de mi inescrutable misantropía. Pero ella, no se que me convence o por qué me resulta familiar, la tranquilidad con la que me habla, su perfume de "no quiero hablarte". Ya los desaires de cualquier mirada ajena que se posa en mi camino, ya no logra ese estímulo lleno de cólera que rondaba antes en mí, ¿Qué me robaste?.


domingo, 27 de febrero de 2011

the light in his eyes, is extinguished.

viernes, 25 de febrero de 2011

A veces puedes escuchar a un niño de 12 años.

Hoy voy a divagar un poco sobre Al  Vel Legis o el Libro de la Ley de Crowley  junto a ‘La Nube sobre el Santuario’  de Eckartshausen.
Como ya sabemos Aleister  Crowley busca en la magia, recobrar el ser animal o los poderes que se encuentran, o encontraban en él; Para no quedar en un punto de Larva, debíamos llegar al Adán que éramos  (La unión de Lilith y Adán) La semejanza de dios, Elohim. Por la que cada vez des-evolucionamos más, desde que éramos primates  fue, ese punto de Larva, que expresa la tesis de Eckartshausen, de la cual la humanidad va descendiendo, lo que opone a la religión actual que las veces que habla de  Lilith sólo es despectivamente y que ella fue separada del humano (Adán).  La religión siempre ha tenido problemas ante el animalismo, del cual el hombre a las semejanzas de Dios carece, además la evolución cristiana cada vez se va alejando más de lo sanamente primitivo, junto a todo eso; Lilith siempre fue un personaje muy animal sexualmente, por lo que se le critica y difama ante los textos religiosos.
Según Crowley es: “La deificación de lo animal”, la fórmula para llevar a través del poder cósmico al encuentro de la bestia y del Dios por intermedio del hombre. Según se representa con el árbol invertido.
Violet Evanz en ‘Deo non Fortune’  se refiere a Crowley como satanista por el hecho de que se basa en el 11. Lo que me gustaría agregar es que,  11; Dath, el décimo primer sephirot, significa conocimiento. También que, Crowley, se basaba en varios textos hebreos, por lo que debe haber tomado en cuenta el ‘Emeth; que es verdad, conocimiento. Es bastante peculiar tomando en cuenta las raíces de esta palabra, que sólo quitándole su primera letra llegas a: ‘Meth’: la palabra representante a la muerte. Aleister Crowley se basaba en ‘Dath’: El Abismo, el decimo primer sephirot  pero, hablando de conocimiento, Crowley siempre habla mucho de este como, algo mágico ‘Magick’  usa ese término para diferenciar el otro tipo de magia, ya que la ‘K’  es la Onceava letra de muchos abecedarios.

viernes, 18 de febrero de 2011

Fitzgerald, funeral from Carmilla

La felicidad no entra a la casa,  
Toca la puerta si alguien la invita.
Pero la felicidad no tiene amigos,
Ni gente que la reciba.


 La estupidez, es un círculo vicioso de adictos sin vicio.

martes, 21 de diciembre de 2010

 

 

capitulo 93

Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación de] amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme un poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdoname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fíjate. Pero fijate bien, porque no es gratuito.
¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa. ¿Se dice abajo o debajo? Lo mismo te muerden. ¿Por qué, por qué, pourquoi, why, warum, perchè este horror a las perras negras? Miralas ahí en ese poema de Nashe, convertidas en abejas. Y ahí, en dos versos de Octavio Paz, muslos del sol, recintos del verano. Pero un mismo cuerpo de mujer es María y la Brinvilliers, los ojos que se nublan mirando un bello ocaso son la misma óptica que se regala con los retorcimientos de un ahorcado. Tengo miedo de ese proxenetismo, de tinta y de voces, mar de lenguas lamiendo el culo del mundo. Miel y leche hay debajo de tu lengua... Sí, pero también está dicho que las moscas muertas hacen heder el perfume del perfumista. En guerra con la palabra, en guerra, todo lo que sea necesario aunque haya que renunciar a la inteligencia, quedarse en el mero pedido de papas fritas y los telegramas Reuter, en las cartas de mi noble hermano y los diálogos del cine. Curioso, muy curioso que Puttenham sintiera las palabras como si fueran objetos, y hasta criaturas con vida propia. También a mí, a veces, me parece estar engendrando ríos de hormigas feroces que se comerán el mundo. Ah, si en el silencio empollara el Roc... Logos, faute éclatante. Concebir una raza que se expresara por el dibujo, la danza, el macramé o una mímica abstracta. ¿Evitarían las connotaciones, raíz del engaño? Honneur des hommes, etc. Sí, pero un honor que se deshonra a cada frase, como un burdel de vírgenes si la cosa fuera posible.
Del amor a la filología, estás lucido, Horacio. La culpa la tiene Morelli que te obsesiona, su insensata tentativa te hace entrever una vuelta al paraíso perdido, pobre preadamita de snack-bar, de edad de oro envuelta en celofán. This is a plastic's age, man, a plastic's age. Olvidate de la perras. Rajá, jauría, tenemos que pensar, lo que se llama pensar, es decir sentir, situarse y confrontarse antes de permitir el paso de la más pequeña oración principal o subordinada. París es un centro, entendés, un mandala que hay que recorrer sin dialéctica, un laberinto donde las fórmulas pragmáticas no sirven más que para perderse. Entonces un cogito que sea como respirar París, entrar en él dejándolo entrar, neuma y no logos. Argentino compadrón, desembarcando con la suficiencia de una cultura de tres por cinco, entendido en todo, al día en todo, con un buen gusto aceptable, la historia de la raza humana bien sabida, los períodos artísticos, el románico y el gótico, las corrientes filosóficas, las tensiones políticas, la Shell Mex, la acción y la reflexión, el compromiso y la libertad, Piero della Francesca y Anton Weber, la tecnología bien catalogada, Lettera 22, Fiat 1600, Juan XXIII. Qué bien, qué bien. Era una pequeña librería de la rue du Cherche-Midi, era un aire suave de pausados giros, era la tarde y la hora, era del año la estación florida, era el Verbo (en el principio), era un hombre que se creía un hombre. Qué burrada infinita, madre mía. Y ella salió de la librería (recién ahora me doy cuenta de que era como una metáfora, ella saliendo nada menos que de una librería) y cambiamos dos palabras y nos fuimos a tomar una copa de pelure d'oignon a un café de Sèvres-Babylone (hablando de metáforas, yo delicada porcelana recién desembarcada, HANDLE WITH CARE, y ella Babilonia, raíz de tiempo, cosa anterior, primeval being, terror y delicia de los comienzos, romanticismo de Atala pero con un tigre auténtico esperando detrás del árbol). Y así Sèvres se fue con Babylone a tomar un vaso de pelure d'oignon, nos mirábamos y yo creo que ya empezábamos a deseamos (pero eso fue más tarde, en la rue Réaumur) y sobrevino un diálogo memorable, absolutamente recubierto de malentendidos, de desajustes que se resolvían en vagos silencios, hasta que las manos empezaron a tallar, era dulce acariciarse las manos mirándose y sonriendo, encendíamos los Gauloises el uno en el pucho del otro, nos frotábamos con los ojos, estábamos tan de acuerdo en todo que era una vergüenza, París danzaba afuera esperándonos, apenas habíamos desembarcado, apenas vivíamos, todo estaba ahí sin nombre y sin historia (sobre todo para Babylone, y el pobre Sèvres hacía un enorme esfuerzo, fascinado por esa manera Babylone de mirar lo gótico sin ponerle etiquetas, de andar por las orillas del río sin ver remontar los drakens normandos). Al despedirnos éramos como dos chicos que se han hecho estrepitosamente amigos en una fiesta de cumpleaños y se siguen mirando mientras los padres los tiran de la mano y los arrastran, y es un dolor dulce y una esperanza, y se sabe que uno se llama Tony y la otra Lulú, y basta para que el corazón sea como una frutilla, y...
Horacio, Horacio.
Merde, alors. ¿Por qué no? Hablo de entonces, de Sèvres-Babylone, no de este balance elegíaco en que ya sabemos que el juego está jugado.


Rayuela.
Julio Cortázar